El término “higiene del sueño” se refiere a los hábitos de sueño de una persona. Quienes padecen problemas para dormirse, permanecer dormidos o dormir bien pueden beneficiarse de la práctica de la higiene del buen sueño. No obstante, muchas personas no son conscientes de los principios de la higiene del buen sueño defendidos por la mayoría de los especialistas del sueño.
Los Sí y los No de la higiene del sueño
SÍ:
> Establezca una hora habitual para acostarse y levantarse.
> Haga ejercicios a última hora de la tarde o temprano por la noche.
> Tome un baño caliente un par de horas antes de acostarse.
> Cree un ambiente cómodo para dormir (por ej. la cama y la ropa de cama).
> Duerma en una zona oscura y tranquila, con temperatura y humedad controladas.
> Fórmese una rutina relajante previa al sueño que pueda aplicar todas las noches antes de dormir, como lavarse la cara, ponerse el pijama, leer o escuchar música suave antes de apagar la luz.
NO:
> Duerma siestas durante el día.
> Consuma estimulantes como cafeína y nicotina.
> Tome alcohol antes de acostarse.
> Se acueste con mucha hambre o demasiado lleno.
> Coma alimentos agresivos, como comidas picantes o ácidas (por ej. jugo de naranja) antes de acostarse.
> Haga demasiado esfuerzo para quedarse dormido.
> “Mire el reloj”.
> Tome medicamentos recetados ni de venta libre que puedan resultar estimulantes (verifíquelo con su médico).
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